Los Seattle SuperSonics podrían estar de vuelta para 2020. Fuente: Chris Creamer's Sports Logos

La NBA poco a poco va retomando su rumbo hacia la ciudad de Seattle. Por ahora, y según los planes de Adam Silver, las intenciones están puestas sobre la mesa para realizar una expansión de la liga. Pero en el que una vez fue el hogar de los SuperSonics están desarrollando con mucho ímpetu está idea de devolver a Seattle lo que una vez fue suyo, una franquicia NBA.

A pasos agigantados se está elaborando la renovación del pabellón Key Arena, llegando a tener previsto acortar sus plazos y estar listo para acoger a un equipo en un periodo máximo de tres años. Esta noticia, según ha informado Associated Press, salió ayer tras una reunión mantenida entre la propia ciudad y Oak View Group, grupo que está impulsando la vuelta de una franquicia NBA a Seattle.

Antes de trasladarse a Oklahoma City y convertirse en los Thunder, el Key Arena fue la casa de los SuperSonics. En el potencial caso de obtener los permisos medioambientales, Oak View Group podría tener preparado un nuevo pabellón para el 2020.

Según ha explicado Tim Leiweke, CEO de Oak View Group: “Los más importante que sucede con esto es que estamos enviando un mensaje muy fuerte a la NBA y al mundo entero. Las preguntas sobre si alguna vez volverán los equipos a la ciudad, o si seremos capaces de llegar a la meta, ahora reciben un mensaje claro: construiremos el pabellón, y estamos listos para ir a buscar un equipo y, pronto, lograr un segundo equipo”.

Oak View Group ya logró anteriormente financiar la remodelación del Key Arena. Según han informado miembros de la propia empresa, se invertirán unos 600 millones de dólares para terminar las obras, de los cuales 40 irán destinados específicamente a mejorar el tráfico y facilidades de acceso al estadio, así como construir nuevas plazas de aparcamiento.

La intervención de David Bonderman, banquero multimillonario, y Jerry Brickheimer, productor audiovisual, en Oak View Group durante el pasado mes de junio supuso el empujón económico definitivo para el proyecto. Además desde el gobierno de Seattle también hay un apoyo total, y como resalta el alcalde Ed Murray, “es la hora de aprovechar este momento histórico de crecimiento e innovación en Seattle para poder construir un estadio preparado para este siglo XXI”.