Quincy Pondexter (Chicago Bulls) defiende a Kyle Lowry (Toronto Raptors) en su regreso a las canchas tras 909 días. Fuente: Frank Gunn (AP).

El pasado jueves, los Chicago Bulls cayeron ante los Toronto Raptors por 117-100 en el primer partido de la temporada regular para ambos equipos. Los Bulls, con muchos problemas en defensa, sumaron la primera derrota de la temporada en una semana movida en la ciudad del viento.

El puñetazo de Bobby Portis a Nikola Mirotić mantendrá al montenegrino de baja entre 4 y 6 semanas y al estadounidense sancionado durante 8 encuentros (ya ha cumplido el primero). Además, Kris Dunn y Zach LaVine no pudieron debutar con el equipo al estar en la infermería, igual que Cameron Payne.

Pero alguna buena noticia tenían que recibir los de Fred Hoiberg. Y ésta fue el regreso a las canchas de Quincy Pondexter. El alero no disputaba un partido desde el 25 de abril de 2015 y, 909 días después, ha podido volver a disfrutar del baloncesto. Podexter pasó tres veces por quirófano a causa de unas molestias en su rodilla izquierda y tuvo una infección bateriana que le hizo temer por su vida. Afortunadamente, pudo recuperarse y, tras ser traspasado a Chicago por los New Orleans Pelicans el pasado verano, ya trabaja para volver al nivel que tenía antes de la lesión.

Quincy Pondexter llegó a los Chicago Bulls traspasado por los New Orleans Pelicans.
Fuente: Stephen Lew (Icon Sportswire).

El alero de 29 años disputó 11:55 minutos en los que aportó 8 puntos, 2 rebotes y 2 robos con 4/6 en tiros de campo, errando el único triple que intentó. Perdió un balón, cometió 3 faltas personales y su equipo tuvo un -5 cuando él estuvo en la pista. Seguro que todos estos números le importan poco a Pondexter, que lo que valora es poder volver a jugar al baloncesto después de dos años y medio en el dique seco.

Este regreso trae algo de alegría a una NBA que había comenzado la temporada regular con mal pie con lesiones graves en partidos inaugurales como las que sufrieron Gordon Hayward, de los Boston Celtics, o Jeremy Lin, base de los Brooklyn Nets. Es bien sabido que las lesiones son la cara triste del deporte, pero incluso al hablar de una lesión se pueden dar buenas noticias cuando un jugador consigue dejarla atrás y regresar como hizo el jueves Quincy Pondexter.