(Yahoo US)

Lonzo Ball hizo su esperado debut en la NBA frente a los Clippers con derrota por 108-92. Pero poco importó el resultado. Todos los focos estaban puestos sobre Lonzo Ball y su esperado debut, y sobre las reacciones de sus rivales, ya que en estos meses previos al inicio de la competición las formas y las polémicas opiniones de su padre, Lavar Ball (por ejemplo diciendo que Lonzo vencerá a LeBron James y Stephen Curry) han provocado que el joven jugador de los Lakers se haya hecho una larga lista de enemigos.

Y en este partido tenía uno muy especial. El veterano escolta de los Clippers, Patrick Beverley, hizo particularmente difícil la noche para Ball.

Beverley es conocido por ser un defensor muy físico llevando al límite su juego en este aspecto, combinándolo con hablar mucho durante el partido intentando meterse de esta forma en la mente de los oponentes y así sacarlos de quicio, empleando el famoso “trash-talking”. Y en esta ocasión aunque se tratara de un rookie no iba a ser diferente.

El jugador de los Clippers ya anunció hace un mes que iba a anular a Ball con este tuit:
“But imma guard him the first game and we will see about that!!!”
“(¡¡¡pero le reservo el primer partido y ya veremos!!!)”

Tanto el entrenador de los Lakers, Luke Walton, como el presidente del equipo, Magic Johnson, dijeron que ya advirtieron a Ball de lo que iba a suceder.

En el segundo cuarto, Beverley robó la pelota a Ball y gritó “¡primer equipo!” tres veces mientras levantaba su dedo índice, haciendo referencia a que la pasada temporada estuvo incluído en el mejor equipo defensivo de la NBA.

Pero no fue solo Beverley. Cuando este se sentó Austin Rivers tenía la misión de continuar la tarea defensiva sobre Ball, y en un par de ocasiones Ball intentó pasar al lado de Rivers pero no pudo.

Ball se sentó durante todo el último cuarto y terminó el partido con 1 de 6 en tiros, cuatro asistencias y nueve rebotes. Los Lakers fueron barridos por los Clippers de Beverley en un partido que llegaron a liderar hasta por 30 puntos.

Pero ahí no acabó la noche, y después del partido, Beverley llegó a gritar fuera del vestuario que Lonzo era “un débil hijo de p***” (Weak ass motherfucker).

“Es un gran talento pero tiene que pasar por estos momentos duros. Simplemente tuve que marcar la pauta”, dijo Patrick Beverley sobre su juego físico sobre Ball desde el inicio. “Después del partido le dije que debido a toda la basura que su padre remueve va a conseguir que se convierta en el objetivo de mucha gente. Él tiene que estar preparado para esto”, y se lo hizo saber al patriarca del clan Ball en Twitter:

“Tuve que darle la bienvenida a su pequeño hijo a la NBA”.

Sin embargo Lonzo manejó bien esta situación:
“Él hizo su trabajo”, dijo Ball sobre Beverley. “Eso es lo que se supone que debes hacer”. Él es un buen defensor. Solo traté de hacer lo que podía”.

Walton también valoró la complicada noche de su jugador:
“Fue bueno para Lonzo, Beverley es tan bueno como cualquier otro, si no el mejor, en la posición de escolta defensivo estando encima del rival y metiéndose en su cabeza. Pienso que “Zo” mantuvo la compostura”.

Y cómo no podía ser de otra manera, después del partido LaVar Ball continuó con su juego haciendo polémicas publicaciones:
“¿Quién es Patrick Beverley? Jugó todo el año pasado y nadie dijo nada sobre él. Ahora estamos viendo su primer partido ¿Por qué? Porque el nombre de Lonzo está unido a él.”

Por declaraciones como esta Lonzo va a pagar las consecuencias durante toda la temporada, estando en el punto de mira de muchos jugadores.

Sin embargo, si logra aguantar bien está presión, mejora y mantiene este comportamiento alejado de la actitud de su padre, posiblemente termine ganándose el respeto de los jugadores y de la liga, ya que no hay duda del talento que tiene para el baloncesto el nuevo #2 de los Lakers.