Aaron Gordon parece ser el estandarte de Orlando que lejos está de ser el lugar más feliz de la tierra. - Fuente: @NBA

Tras no quedar para nada conforme con el último lugar en la división Sudeste, en Orlando se pasó la escoba y media plantilla fue renovada para darle una lavada de cara al equipo de Frank Vogel. Siete bajas y seis altas para la franquicia del sur de Florida que aún espera por resultados.

La palabra reconstrucción es dura para cualquier franquicia de NBA, sobre todo para sus fanáticos, y parece que también es chocante para John Hammond, el GM de Orlando Magic, quien no se apunta a ser protagonista de nuevos rookies ni estar en búsqueda de picks. Lo de los de azul es completamente un caso aparte, no es como los 76ers o los Timberwolves que se apoyan en su talento juvenil, ni como los Kings, que se juegan todo a un solo Draft, la idea de Orlando parece simple: ir renovando el plantel gradualmente hasta llenarlo de un quinteto dinámico con una banca redituable.

La realidad es que esta estrategia es fiel a un equipo que rodea la intrascendencia en la liga, y sería un milagro que le de resultado a los de Frank Vogel, pero uno nunca sabe las vueltas que puede tener este deporte, mucho menos la parte dirigencial y las decisiones de oficina.

Los cambios de nombre

Sobra remarcar que aún el campus de entrenamiento no se ha abierto y los lugares en la plantilla aún pueden variar, pero lo que queda claro es que los 6 nuevos apellidos que se suman a los Magics, pueden mejorar sus estadísticas y su récord, pero es una modificación que difícilmente los ubique en los próximos Playoffs.

Como nombres destacados hay que señalar la incorporación de Shelvin Mack (base ex Utah Jazz) que le va a dar una versatilidad aún mayor a su banca y a su volumen de juego; la elección de Jonathan Isaac en el 6to lugar del Draft 2017; el increíble despliegue atlético del ex Spurs Jonathon Simmons; y el siempre presente en la pintura Marreese Speights que será fundamental en las rotaciones de pivots. Además de esto, el ex Sacramento Arron Afflalo y el drafteado 33 Wesley Iwundú aportarán como recién llegados al equipo.

Elementalmente ha mejorado en cuanto a apellidos la plantilla, Isaac parece ser la fuerza desde el poste que no le daban Green ni Rudez la pasada temporada, Simmons será de mucha más utilidad que el argentino Garino quien nunca pudo hacer pie en el equipo, y Mack podrá tranquilamente desempeñar las funciones de relevo que cumplía Jodie Meeks.

Sin embargo, el gran interrogante de Orlando recae en la idea de comprender si verdaderamente les sirven estos cambios como para abandonar ese último puesto en la división y dejar de nadar en los mares de la mitad de la lotería, para definirse de una vez por todas acerca de hacia dónde pretenden encaminar su futuro.

Amway Center ya está listo para recibir de nuevo a los Magics. – Fuente: @NBA