De Aaron Fox, Justin Jackson, Harry Giles y Frank Mason III - Fuente: USA Today Sports

A principios de los 2000 Sacramento era una potencia en la Conferencia del Oeste, donde su juego no solo llevaría al conjunto a luchar por los primeros lugares, sino también a convertirse en uno de los equipos de moda en toda la NBA, seguramente eso es lo que buscaran los de David Joerger en su nuevo proyecto.

Los Kings han deambulado por mucho tiempo en los últimos puestos de la clasificación, sus derrotas están al orden del día y para mal en varias oportunidades el comentario sobre una supuesta venta o traslado de ciudad, son más importantes que algún logro del equipo.

Sin embargo para la próxima temporada los de Sacramento muestran una combinación interesante de jugadores jóvenes y veteranos , aunque quizás en la actualidad no parecieran ser una amenaza, los cambios, el draft y la llegada de agentes libres pudiese modificar o ser el inicio de buenas sensaciones. 

Seguramente esta franquicia buscara repetir aquella historia cuando Jason Williams, Vlade Divac, Chris Webber, Peja Stojakovic y compañía colocaron en el mapa de la NBA a los Kings.

Ese conjunto logró ser considerado una fuerza ofensiva, con la influencia en los tableros de Webber, Divac, los lanzamientos de larga distancia de Peja y aunado al show de Jason el “chocolate blanco” Sacramento encontró protagonismo.

Adicionalmente con la llegada de Doug Christie y Mike Bibby llegaron al nivel de ser considerados favoritos para disputar las finales, sin embargo el equipo no solo sería recordado por su juego diferente y de vértigo, sino también por estar inmiscuido en uno de los momentos  de más repudio en toda la liga.

Y es que años posteriores se denunciaría la componenda en los juegos de Playoffs donde los Kings serían los grandes perjudicados en beneficios de los Lakers de los Ángeles, pero esto ya es otra historia.

La esperanza de los Kings

Los Kings tienen más de una década sin clasificar a la postemporada, por tal motivo quizás todo esto conjugaría para que la franquicia realizara tantos movimientos.

Ahora el sol pudiese volver a salir en Sacramento, luego de aquel cambio que envió al pívot DeMarcus Cousins a los Pelicanos, éstos han insistido en armar un equipo muy diferente.

Una muestra de los nuevos Kings es la clase del 2017, liderada por De’Aaron Fox, Justin Jackson, Harry Giles y Frank Mason III, aunado a otros jóvenes como Buddy Hield, Willie Cauley-Stein, y Skal Labissiere presentan un futuro bastante prometedor.

Por si fuera poco los de California se movieron en el mercado de agencias libres, logrando obtener los servicios de los veteranos George Hill, Vince Carter y Zach Randolph, aunque este último se encuentra en problemas legales, Sacramento pareciera tener las condiciones para dar más de una sorpresa.

Aunque éstos vienen de un récord de 32 ganados y 50 perdidos, colocándose en el tercer lugar de la división del pacifico, y con una ofensiva que se ubicó 24° en toda la liga y 19° en defensiva, serían estos departamentos los puntos de partida para mejorar el próximo año.

Por lo tanto para la venidera temporada el ataque pudiese estar guiado por Buddy Hield, sexta escogencia del draft del 2016, y en el juego colectivo que pueda desarrollar el base Hill.

Si a los tableros se refiere los mismos estarían a cargo de Kosta Koufos, Stein, Papagiannis y del siempre rendidor “Z-Bo” siempre y cuando se resuelvan sus problemas fuera de las canchas.

Entre tanto los Kings deberían tener un año de adaptación y continuar armando un quinteto que logre convertirse en aspirantes a los playoffs, además de revivir los buenos tiempos de la ciudad capital.