Lonzo Ball y Kyle Kuzma a la salida de un encuentro de la NBA Summer League 2017 | Fuente: Associated Press (AP)

Después de unos años deambulando por las cloacas de la NBA, de la retirada del mito, Kobe, y andar sin rumbo concreto, los Lakers parecen haber cogido rumbo estable dirección al éxito, bajo la dirección de Magic en los despachos y altas posiciones en el Draft, estos nuevos Lakers depositan sus esperanzas en la nueva oleada de jóvenes talentos que han aterrizado en la ciudad.

Dos de esos jóvenes talentos son Lonzo Ball y Kyle Kuzma, dos elecciones de este último Draft (#2 y #27) que han completado una Summer League espectacular culminando con una victoria final sobre Trail Blazers.

De sobra es conocido Lonzo por el peso mediático que conlleva tener el apellido Ball, con un padre con una boca muy grande, al chaval le han salido, pese a su temprana edad, demasiados detractores para mi gusto. Al hablar de Lonzo Ball, hablamos de, bajo mi punto de vista, el único talento especial del último Draft, ojo, no el mejor, si no ese jugador en el que ves una cualidad que nadie más tiene, el don del baloncesto.

Ball es un jugador que tiene la cancha en su cerebro, la visualiza al milímetro, sabe en cada momento donde están sus compañeros, conoce su próximo movimiento y quizás hasta el mío. Un IQ baloncestístico que, actualmente, pocos jugadores NBA poseen.

A pesar de su entorno, Lonzo es más calmado, vive para y por el baloncesto, su meta es triunfar, su equipo son los Lakers y está preparado para callar bocas.

Hablemos un poco de Kuzma, hasta el último momento parecía abocado a la segunda ronda hasta que Magic puso sus ojos en él. Era el elegido, pick #27 (adquirido de Nets), Los Ángeles Lakers seleccionan a Kyle Kuzma. Nadie creía en él pero después de una espectacular Summer League, Kyle se postula a ser uno de los robos del Draft.

En cuanto a su posición en la cancha, nadie tiene claro cuál es, pero después de la SL se ha visto que tiene capacidades para jugar en varias posiciones, con recursos tanto en defensa como en ataque.

En la actual NBA, Kyle puede ser un jugador muy útil por esa capacidad de adaptación a la posición que le pongan, aun que donde mejor podría rendir es de cuatro abierto (50% triples en SL).

También en Summer League, ha demostrado ser un jugador con gran físico y bastante agresividad, finalizando en el aro rival tras contacto, que era una de las dudas que generaba en la Universidad, donde estuvo a punto de volver para completar el 4to año.

Según declaraciones del propio Kuzma, la clave de su éxito es la confianza en sí mismo. “Creo que soy el mejor jugador cada vez que salgó a un parqué. Siempre intento atacar y ser yo mismo. Me ha dado resultado” dijo en una entrevista a Lakers.com.

Pero Kyle y Lonzo no están solos, en Los Ángeles se encontrarán a más jóvenes talentos, Jordan Clarkson, Julius Randle y el último #2 del anterior Draft, Brandon Ingram.

Se espera que Lonzo Ball sea el líder en pista de estos nuevos Lakers, quieren que él sea la manija, el director de orquesta, la brújula que guíe a estos nuevos Lakers a lo más alto.