El “Rey” de Cleveland parece estar como niño con juguete nuevo. La llegada de Wade a Ohio le da otro brillo a James. Los Cavs hoy son más candidatos que nunca para poder ganar un nuevo anillo en el mejor baloncesto de mundo. Ambas ya saben qué es ganar un campeonato, pero en Miami.

Es tiempo de hacer travesuras. La superestrella de la NBA, Dwyane Wade, firmó con Cleveland Cavaliers luego de desligarse de los Chicago Bulls, y unirse a uno de sus excompañeros en Miami, LeBron James. Pero más feliz que Wade está LeBron James. El jugador de Cleveland ha manifestado su felicidad por volver a jugar con quien ya saben qué es ganar un campeonato en la NBA.

“Se trata de uno de mis mejores amigos. Es como cuando llegas al colegio, entras a clase y no estás seguro de quienes serán tus compañeros y de pronto ves que uno de tus mejores amigos está ahí”, afirmó James, que luego de verse involucrado en la salida de su excompañero, Kyrie Irving, y quienes muchos le acusaron de ser el culpable. La relación con la franquicia no era muy buena, de hecho, se menciona que la próxima temporada se irá a los Lakers, pero con la llegada de su nuevo amigo, y jugador todo podría cambiar.

Wade también se lo quiere pasar bien

Por su parte, Wade explicó a sus seguidores la noticia, y lo hizo de forma extensa y con palabra de mucho ánimo en su nuevo reto. “Estoy emocionado de compartir que voy a unirme a los Cavaliers de Cleveland esta temporada. No hay mejor lugar para estar en este momento para seguir jugando y competir al más alto nivel. Cleveland cree en mis talentos y lo que puedo aportar a un contendiente de campeonato, tanto como jugador y líder”, publicó en sus redes sociales.

Wade, 13 veces participante del Juego de Estrellas, campeón olímpico, y de la NBA promedió en 60 juegos disputados 18.3 puntos con un 43 por ciento de tiros desde el campo, 4.5 rebotes, 3.8 asistencias y 1.4 robos en 29.9 minutos por juego. Hoy espera igualar o mejorar su producción individual junto a James, su amigo y colega de profesión.