Kyrie Irving, nueva incorporación estrella de los Boston Celtics, sigue haciendo amigos en la liga a raíz de las últimas declaraciones sobre su ex-compañero LeBron James. Tras seis brillantes campañas en Cleveland, el base se cansó de vivir tras la estela de “El Rey” y quería, a sus 24 años, comenzar a sentirse una figura imprescindible en el vestuario y ser una de las piezas clave en un gran equipo.

Cuando se le preguntó si había mantenido una conversación con LeBron James antes de abandonar los Cleveland Cavaliers, Kyrie pronunció un “no” tajante, que luego remató, secamente, con un “¿por qué tendría que haber hablado con él?“. Con estas declaraciones, Irving dejaba claro que su relación con la estrella de los Cavaliers se había roto en algún momento de esta pasada campaña, en la que, pese a que cayeron en las finales contra unos indomables Warriors, fueron subcampeones de la mejor liga del mundo.

A estas declaraciones sobre LeBron, el base añadió que, más que ser el jugador más importante dentro de la franquicia, pretendía mejorar y terminar de formarse como jugador sintiéndose importante, “un base completo en un gran equipo“. Asimismo, afirmó que “quiere dejar su huella, poner algo de lo que ha vivido cada día en un lugar con una cultura muy diferente, trasladarlo a otro entorno que ha sido completamente diferente en los últimos años“, mostrándose así un Kyrie Irving ambicioso y con ganas de ganarlo todo en la disciplina de los Boston Celtics.