Fuente: Brad Penner-USA TODAY Sports

Esta temporada, en Mile-High City, el aire no tiene únicamente una presión elevada sino que también deja intuir en el ambiente una sensación de ánimo en lo referente a su franquicia. Espoleados por el notable arranque de los Denver Broncos, el equipo de fútbol americano de la ciudad, (que, por cierto, comparte objetivo con el equipo de baloncesto), los Nuggets se refuerzan, continúan su desarrollo y afrontan la temporada con confianza no exenta de realismo y objetividad. Objetivo: Playoffs.

La pasada fue la tercera campaña consecutiva en la que el Pepsi Center no acogió ningún partido de postemporada. Este rumbo indefinido que había tomado la franquicia de Colorado parecía un camino a ninguna parte. La afición se instalaba en un conformismo apático del típico equipo que no aspira a nada serio, que no se encuentra en reconstrucción plena, pero que tampoco se planta en postemporada ni cuenta con una plantilla de suficiente calidad y talento acorde a la apasionante historia del equipo.

Afortunadamente para los intereses del equipo, han aparecido proyectos de jugadores jóvenes muy prometedores: Jokić, Murray, Harris… Incluso Juancho. Su techo estará donde él quiera que esté. Este núcleo de jugadores con gran presente y previsible excelso futuro ha sido reforzado con la llegada de uno de los mejores ala-pívots de la Liga, un veterano, una estrella consolidada. El hueco que Kenneth Faried no acabó de llenar en el puesto de 4 nugget será ocupado por Paul Millsap, agente libre que se comprometió con los de Denver por 3 años y la nada desdeñable cantidad de 90 millones de dólares.

Era uno de los agentes libres más destacados. Hoy, es uno de los pilares en Denver. Fuente: Sporting News

Con Mudiay y Murray dando un paso adelante, con la experiencia de Millsap y el empuje y el aporte de Jokić, Harris y Juancho, los Nuggets son una seria amenaza en el Oeste, con una meta clara: entrar en Playoffs con suficiencia, e improvisar a partir de ahí. Ahora, que nadie dude de que el objetivo base es terriblemente duro, de magna dificultad, más todavía confirmándose recientemente la llegada de Carmelo Anthony a Oklahoma, equipo con el que comparte división. En definitiva, el paso a dar es edificar una base consistente para construir sobre ella en el futuro, consiguiendo de paso notables resultados inmediatos.

BAJAS: Danilo Gallinari, Roy Hibbert y Mike Miller.

La baja del italiano es la más sensible. El alero, que se rompió la mano esta temporada estival en un partido de preparación para el Eurobasket, se marchó al renovado proyecto de Clippers. Su espacio lo ocupará Wilson Chandler y, si evoluciona y se adapta completamente al estilo de juego norteamericano, Juancho Hernángomez aportará importantes minutos desde esa posición.

Roy Hibbert, que nunca recuperó el sobresaliente rendimiento que mostró en aquellos Indiana Pacers de 2012 y 2013, tanto en Lakers como aquí, en Denver, es una baja más llevadera debido al extraordinario nivel que da Jokić bajo los aros, en la azul pintura Nugget. Mike Miller, que posee ya 37 años en su haber, fue cortado en julio.

ALTAS: Josh Childress, Torrey Craig, Tyler Lydon, Trey Lyles, Paul Millsap, Monte Morris.

No existe ningún escenario en el que la llegada más importante sea otra que la de Paul Millsap. Uno de los agentes libres más cotizados, ala-pívot estrella y referente en los Hawks, huyó espantado, y con razones suficientes, de un oscuro panorama en Atlanta y su cuenta bancaria engordará 30 millones por campaña a cambio de sus servicios. Un alta importantísima, cuyo objetivo es elevar la competitividad del plantel hasta alcanzar nuevas cotas inexploradas por esta generación.

El resto de incorporaciones son menos destacadas, debido al aparente menor o no explotado talento de los jugadores o al atasco en la posición de 4. Hasta cuatro jugadores se pelearán por disfrutar de minutos, un elevado número que podría provocar la reconversión de alguno de ellos con la meta de transformarse en un alero.

PLANTILLA 

PGs: Emmanuel Mudiay, Jamal Murray, Jameer Nelson.

SGs: Gary Harris, Will Barton, Malik Beasley.

SFs: Wilson Chandler, Juancho Hernángomez, Torrey Craig.

PFs: Paul Millsap, Kenneth Faried, Darrell Arthur.

Cs: Nikola Jokić, Mason Plumlee.

El Oeste es duro. Es una oración simple, atributiva y básica, pero que expresa una  gran y principal realidad que afecta a todos los equipos. Probablemente, este es el año en el que más desigualdad se prevée entre las dos conferencias. La Conferencia Oeste es rocosa y compacta, posee a doce equipos aptos para ocho puestos en postemporada y se antoja harto complicada y desgastante. Denver se encuentra ahí, y es por eso por lo que su teórico sitio en Playoffs corre peligro. Además, juega en probablemente la división más igualada de toda la NBA. Oklahoma City, Portland, Minnesota y Utah comparten división con los Nuggets, y los duelos entre estas cinco franquicias serán decisivos en la clasificación final de abril.

Vital es para Denver que se acople Millsap y que aporte con sus números de All-Star, al mismo tiempo que ayuda al desarrollo de Jokić y juntos constituyan un pack interior temible. Estos dos jugadores consolidados están rodeados de un grupo de jóvenes de los que se espera un gran salto. Gary Harris, uno de los jugadores jóvenes más infravalorados, está ante un ejercicio clave. Si desempeña unos números notables como hasta ahora y mantiene su progresión, podríamos estar hablando de una estrella en ciernes. A su lado crecerán otros muchos: Murray, que cuenta con confianza plena de Malone; Mudiay, que si controla sus nervios y reduce las pérdidas (al mismo tiempo que vuelve a ganarse la confianza de su entrenador) es un añadido pluscuamperfecto; Juancho, que asciende y se visualiza su explosión esta temporada (quién descarta su titularidad a final de año…), y otros muchos jugadores sólidos de banquillo que garantizan minutos de calidad cuando descansan las estrellas (Plumlee, Barton, Faried…)

Jokić sube la bola ante la mirada de Teague. Fuente: Sporting News.

Esta temporada, la que arrancará el 17 del próximo mes y nos mantendrá desvelados hasta junio, encuentra su principal aliciente en la reñida Conferencia Oeste y, profundizando, en la División Noroeste. Es un reto mayúsculo para los Nuggets, pero hay equipo. Contando por varios sus rivales directos (NOLA, Clippers, Spurs, Wolves, Portland…), la gran consigna en el vestuario del Pepsi Center es seguir utilizándolo a finales del lejano mes de abril. Consolidarse y seguir creciendo.