Stephen Curry y Kevin Durant celebrando el triunfo en el Quickens Loans Arena durante las finales de 2017 contra los Cleveland Cavaliers. | Fuente: Ken Blaze-USA TODAY Sports

En uno de los veranos más movidos, equipos como Minnesota, Boston y Houston han estado constantemente en boca de todos por sus sorprendentes movimientos. Sin embargo, los actuales campeones, en lugar de relajarse, han decidido hacer unos “pequeños retoques” con el fin de perfeccionar todavía un poco más esta plantilla de ensueño.

Hace ya dos meses que terminó la temporada, hace ya dos meses que empezó uno de los mercados más convulsos que se recuerdan y hace ya dos meses que estamos deseando que el balón vuelva a volar. Pero para eso quedan aún dos largos meses, en los que probablemente cambiaremos una y mil veces de favoritos y estaremos deseando ver a Butler con los Wolves, a Paul George y Westbrook compartiendo vestuario o a los Celtics más ilusionantes desde el Big Three.

¿Pero y los actuales campeones? Claro está que hay franquicias como las ya citadas que se han reforzado mejor, ¿pero acaso podían hacer grandes movimientos con tal constelación iluminando el Oracle Arena?. Pues es cierto que no han hecho grandes cambios, pero todos ellos, por pequeños que sean, han sido para bien.

A continuación, la cronología de un estratega que se mueve en la sombra, analiza todas sus opciones, compara todas y cada una de las piezas del mercado y elige sin duda, y con pulso de cirujano, la que sin duda es la mejor opción:

Tras solo 5 días tras la apertura de un mercado que a la postre sería de los más convulsos que se recuerdan. El primer movimiento de los campeones llegaría con la renovación de David West, pieza importante en la rotación interior por su intensa defensa (pese a sus ya 36 años) y por su capacidad para hacer fluir el balón.

David West vestirá la elástica de los Warriors una temporada más. (Fuente: Yardbaker)

Llega el día 7 de julio y con el la renovación de otro pilar importante en la pintura, se trata del guerrero georgiano Zaza Pachulia, quizás no sea el mejor pívot de la NBA, pero el Oracle cada noche cae rendido ante su entrega y su pasión (promedió casi 6 rebotes por partido la última temporada). El proyecto empieza a coger forma…

Día 8 de julio y tercer día consecutivo con trabajo en las oficinas, pues llega al equipo el carismático Nick Young, llamado a ser un revulsivo saliendo desde el banquillo y con unas aptitudes anotadoras sobresalientes (13,2 puntos por partido con más de un 40% en triples). Pero la cosa no acaba aquí, pues aún les quedó tiempo para firmar a Jordan Bell (Universidad de Oregón), un jugador que llamó la atención de Steve Kerr por su capacidad defensiva e intimidadora (8,8 rebotes y 2,2 tapones por partido en NCAA).

Los aficionados tuvieron que esperar hasta el 12 de julio para ver el siguiente movimiento de la franquicia, también por partida doble. En primer lugar se fichó a Omri Casspi, que a priori será un jugador más en la rotación y aportará versatilidad en ambos lados de la cancha. Por otra parte se renovó a André Iguodala, un hombre muy querido en la ciudad y capaz de marcar las diferencias cuando se le necesita. Es cierto que sus mejores años quedan ya lejos, pero los Warriors siempre agradecen los destellos de calidad y la intensidad de Iggy.

Iggy seguirá divirtiendo a los aficionados un año más. (Fuente: ClutchPoints)

Faltaba la renovación de otro hombre clave como Shaun Livingston, y esta llegó el 14 de julio, cerrando así la columna vertebral de los campeones. O casi…

Y es que aún quedaba la renovación de un hombre que llama más la atención por sus errores que por sus habilidades baloncestísticas, y ese no es otro que Javale McGee. Un jugador que tan pronto puede aparecer en las mejores jugadas de la jornada por sus mates y sus vuelos que ser motivo de burla por sus fallos garrafales, pero que conquistó el año pasado a la grada con su simpatía y sus muelles.

Pueden parecer movimientos poco significativos, pues la mayoría de estos jugadores se encuentran ya en la recta final de sus carreras, por eso no se les exigirá más que ser el complemento perfecto de Stephen Curry, Kevin Durant (que se bajó el salario para permitir más fichajes), Draymond Green y Klay Thompson.

Parecía imposible mejorar un equipo tan temible y parece que han dado con la tecla, con la adquisición de piezas clave en posiciones concretas (Young, Casspi y Bell) y con la renovación de los veteranos que seguirán aportando unidad y cohesión (además de toneladas de buen juego) al equipo.

Con todo esto la plantilla queda ahora mismo con 16 jugadores: Stephen Curry, Kevin Durant, Klay Thompson, Draymond Green, Andre Iguodala, Shaun Livingston, Nick Young, Zaza Pachulia, David West, Javale McGee, Omri Casspi, Kevon Looney, Patrick McCaw, Damian Jones, Jason Thompson y Jordan Bell.

16 guerreros dispuestos a dominar la liga, 16 luchadores dispuestos a recuperar su cetro, 16 hombres con un objetivo entre ceja y ceja: el anillo.