Marc J. Rebilas (USA Today Sports)

¿Qué está pasando en Phoenix? Todo parecía marcar una tranquila reconstrucción alrededor de Devin Booker y con la ayuda de un joven, pero a la vez experimentado, Eric Bledsoe; pero más bien parece la película del Titanic. El barco se hunde y mientras algunos corren por sus vidas otros intentan saltar del barco y buscar un nuevo equipo. Aun así han sido solo tres partidos, seguro que no ha sido para tanto – dijo él con una sonrisa ingenua.

Una semana para olvidar

El primer partido de los Suns fue un alboroto, nada comparable había pasado antes en la NBA. Los Portland Trail Blazers arrollaban sin ningún miramiento a los de Arizona que perdían por 48 puntos (124-76) en casa. Los máximos anotadores del encuentro fueron Booker y Bledsoe que se combinaron para 27 puntos con un acierto del 31.4% entre los dos. Comienzo desastroso, no hay duda, pero lo bueno de las derrotas es aprender de los errores y corregirlos, o eso pensamos.

El segundo partido de la semana fue contra Los Angeles Lakers; que venían de jugar la anterior noche contra los Clippers. En esta ocasión el resultado no fue tan alarmante, pero sin embargo fueron los angelinos los que se llevaron una victoria (130-132) que dejó a los aficionados de los Suns con un sabor agridulce en la boca. De nuevo Booker y Bledsoe como anotadores estrella, 53 puntos entre ambos, pero con muchas carencias defensivas como equipo.

Al menos la segunda derrota se acerco a un empate o a una victoria, lo cual es bueno, en comparación con el primer partido. El tercer encuentro, sin embargo, fue la gota que colmó el baso, errores defensivos a punta pié y fallos imperdonables en el ataque (38% TC y 25% 3PT). Los Clippers se hacían con la victoria (88-130) contra unos Suns que no sabían donde esconderse. Al día siguiente Eric Bledsoe ponía un tuit (“No quiero estar aquí”) que incitaba a pensar que sus horas en Phoenix están contadas, y a las pocas horas, el entrenador, Earl Watson, era despedido.

¿Qué hacer ahora?

La situación es delicada, pero no catastrófica. Los Suns tienen una sólida base joven y con mucho potencial, jugadores como Devin Booker, T.J. Warren o Josh Jackson, podrían marcar un futuro prometedor para la franquicia de Arizona. Sin embargo, el arquitecto encargado de formar y explotar el potencial de estos jóvenes ya no está. Con la perdida de Earl Watson, los Suns han de buscar un nuevo entrenador, un entrenador con experiencia con jugadores jóvenes, incluso algunos apostaríamos por un encargado sin experiencia como primer entrenador , algo parecido a lo que hicieron los Nets en 2016 al firmar a Kenny Atkinson.

Por otro lado está Eric Bledsoe, quien quiere saltar del barco lo antes posible y buscar un traspaso. Pero dicha tarea es complicada, por culpa de su contrato que firmó en 2014 con los Suns que lo ancla en Phoenix hasta 2019 bajo un valor restante de 29.5 millones de dólares. Aún no sabemos quien se haría cargo de dicho contrato en caso de traspaso, pero lo único claro es que el equipo no está preparado, y lo mejor que pueden hacer los de Arizona es buscar jugadores jóvenes o contratos hinchados a cambio de primeras rondas, la base es el potencial y a partir de ello se ha de reconstruir.