Lamar Odom durante un evento social el 17 de abril de 2009, en Los Angeles, CA. | Fuente: Angela Weiss (Getty Images)

El ex-jugador de Los Ángeles Lakers, Lamar Odom, hizo unas confesiones duras sobre su vida y las drogas. Dijo que no podía vivir sin ellas, y sintió en varias ocasiones que estaba a punto de morir. Sus hijos han sido su motivo para seguir adelante, pero en cualquier momento teme volver a caer en ese mundo oscuro.

Declaraciones como: “Estaba en estado de shock total. No podría decir nada inteligente. No podía hacer preguntas”, hasta “casi cada segundo de tiempo libre que tenía estaba metiéndome coca. No pude controlarlo. No quería controlarlo”, son apenas una parte de las fuertes palabras de Lamar Odom, quien hace un par de meses estuvo a punto de morir por vivir en un mundo de drogas.

Su vida cambió drásticamente. Hoy logra hablar del tema, pero sigue siendo un modo de vivir. Según medios españoles, Odom perdió a su madre, a un hijo y otro par de familiares y amigos cercanos que se llevaron lágrimas y muchos recuerdos del ex-jugador.

“Cuando me desperté en la habitación del hospital en Nevada, no pude moverme (…) Miré hacia abajo y tenía todos estos tubos que salían de mi boca. Así que entré en pánico”, confesó. “En ese momento de mi vida, me metía coca todos los días”. Lamar también menciona que sabe el momento exacto donde cometió el error, pero que antes de hacerlo solo había consumido marihuana. Había tenido momentos de muchas alegrías, y decepciones, pero tampoco había caído en el consumo exagerado.

“No lo intenté hasta que tenía 24 años, cuando estaba en vacaciones de verano en Miami. Y …Ojalá pudiera decirte que había una razón para ello. No había. Fue sólo una decisión que tomé. Si supiera que iba a afectar mi vida de la manera en que lo hizo, nunca hubiera pensado en ello. Nunca. Pero lo hice. Resultó ser una decisión que alteró la vida”.

“Los médicos me dijeron que justo antes de despertarme del coma, mis hijos habían venido a verme. Y eso me rompió el corazón, porque había visto a mi propio padre en su lecho de muerte, con tubos que salían de su boca. He sido un tipo grande y fuerte toda mi vida, así que en cualquier momento mis hijos me ven en un punto débil como que es definitivamente difícil para mí – incluso para hablar de ello ahora”.

Lamar Odom acepta que es un drogadicto, y que la cosa no ha terminado. Aún sigue pensando en poder volver a caer en cualquier momento. “Estoy sobrio ahora. Pero es una lucha cotidiana. Tengo una adicción. Siempre tendré una adicción. Nunca se va. Quiero decir, quiero estar bien ahora mismo. Pero sé que no puedo si quiero estar aquí para mis hijos”.

Otro punto que lo anima es el mensaje que recibió de toda la gente que lo aprecia. Entre ellos jugadores, rivales, amigos, compañeros de equipo y hasta de Kobe Bryant. “Cuando estaba en el hospital, y ni siquiera podía caminar, toda esa gente vino a verme que no había visto. Todos estos antiguos compañeros de equipo vinieron. Kobe llegó. Tengo textos de todos estos chicos, como, “Maldito, la noticia decía que estabas muerto. Estoy feliz de que sigas aquí. Me recordó algo de lo que era, y lo que he significado para algunas personas”.

Aun así la familia espera lo peor para Odom, ya que su vida pende de un hilo, pero ese hilo depende del mismo Lamar, quien según medios tiene recaídas de drogas, y visitas a sitios fuera de lugar.