Anthony Randolph se ha proclamado campeón del Eurobasket 2017 con la selección de Eslovenia. Fuente: FIBA.

Tras conseguir el oro en el Eurobasket 2017 con Eslovenia y ser un jugador destacado en el torneo, los cantos de sirena de la NBA han vuelto a llamar a un Anthony Randolph que jugó su último partido en dicha liga el 16 de abril de 2014 vistiendo la camiseta de los Denver Nuggets.

Con la evolución del juego hacia el smallball, Randolph considera que puede hacer un mejor papel en la NBA del que hizo en su primera etapa, donde se consideraba que no era lo suficientemente habilidoso para jugar de alero ni lo suficientemente fuerte para jugar de alapívot. “Ahora encajo a la perfección, ¿verdad?” ha declarado Randolph a la ESPN.

Sin embargo, el de momento jugador del Real Madrid no quiere volver a cualquier precio. No quiere volver sin tener claro que va a tener un papel importante en una plantilla y que va a disponer de minutos. “No volveré a la NBA sólo para decir ‘oh, estoy de nuevo en la NBA’. Siento como que tengo que saber que voy a tener un rol y que puedo ayudar al equipo y que tengo una oportunidad de jugar” afirma el jugador de 28 años. “No quiero ir a sentarme en el banquillo, quiero jugar. Me encanta jugar al baloncesto” dice un Randolph que deja claras sus prioridades.

En sus seis temporadas en la NBA, el alero nacionalizado esloveno jugó en cuatro franquicias diferentes un total de 252 partidos en los que promedió 7.1 puntos y 4.3 rebotes por noche. Randolph jugó 96 choques con los Golden State Warriors, sólo 17 con los New York Knicks, 57 en una temporada y media en las filas de los Minnesota Timberwolves y 82 en dos cursos con los Nuggets.

Ahora, espera que un equipo le garantice minutos para volver a cruzar el charco y probar fortuna en una NBA que ha evolucionado hacia un juego que él considera que le favorece.